moda minimalista

La moda minimalista y sus bases

Al minimalismo se le describe como un movimiento o estilo que comprende diferentes formas de diseño y arte, sobre todo enfocado a las artes visuales, donde las obras de arte son reducidas a los elementos más esenciales que determinan su estética.

La moda minimalista está basada en el criterio “menos es más”, el cual fue descrito por Ludwig Mies Van Der Rohe, un arquitecto que acuñó el término justificando el hecho de que, mientras se renuncia a los decoraciones superfluas, es posible alcanzar lo más significativo de cualquier representación artística.

Tendencias minimalistas

El minimalismo no es solamente una forma en la que se percibe el mundo, sino que también se describe como un estilo personal para la decoración de espacios y la vestimenta. Cuando hablamos de contar con un estilo minimalista quiere decir que nos apegamos a una limitada paleta de colores, disponer de una silueta sencilla para la ropa sin tantas formas y estampados y mantener al mínimo la cantidad de accesorios.

La moda minimalista

Específicamente en la moda, el estilo minimalista se origina desde los mismos principios que se vinculan al empleo de colores con base en un contexto en el cual, la luz, la forma y el espacio adquieren una gran relevancia sobre las configuraciones de los productos finales.

A pesar de que parece complicado alcanzar la sencillez, el retorno a las composiciones primarias es todo un desafío al considerar los cortes necesarios de calidad prácticamente matemática, la pureza de los colores y la perfección milimétrica que presentan cada uno de los detalles.

La calidad es un distintivo de este estilo. La moda minimalista logra distinguirse por la utilización de materiales de gran calidad que fomentan una percepción de lujos moderados. Se basa en cortes sencillos con detalles preciosos con estilos funcionales, estéticos y por sobre todo, reservados.

Mezclando los cortes de las piezas masculinas que se refinan con los utilizados en piezas femeninas, la moda minimalista es una constante en temporadas donde la moda cromática busca imponerse. Este es un estilo muy casual que se basa en lo funcional y en emitir una sofisticación, relajación y un gran nivel de elegancia. Además  de que habitualmente se logra observar una coordinación sumamente precisa entre la mezcla de telas, colores y formas.

Las prendas utilizadas en este estilo logran caracterizarse por su gran simpleza y sus cortes especiales. Algunas de las más empleadas son las chaquetas esculturales con puntadas, los abrigos extra grandes, las chaquetas sin mangas, cuello extra grande, blusas peplum, faldas con volumen, pantalones rectos y los vestidos que siguen la línea del cuerpo.

En cuanto a su paleta de colores, esta se ve reducida al negro y blanco como los dominantes, aunque tienden a complementarse con tonalidades neutras como el beige, grises, azul marino y marfil. Sus telas usualmente son de alta calidad, asociando telas con superficies estructuradas con las simples, tomando los ejemplos de los tejidos de punto, lana, alpaca o cachemir. Finalmente, los accesorios son un punto muy simple y casi inexistente, aunque los pocos que llegan a estar presentes comprenden figuras geométricas básicas con proporciones mínimas.