Invertir en Marketing Digital

Cualquier proyecto que empieza necesita de una estrategia de marketing para dar a conocer las bondades del empresa que nace y como refuerzo para la venta de sus productos y servicios. Dentro de las cuatro herramientas que vertebrarán esta estrategia, se encuentra la inversión en publicidad y comunicación.

En el contexto actual de crisis, las empresas han optado por disminuir su apuesta económica por la publicidad y comunicación tradicional (anuncios en prensa, spots de TV, cuñas de radio y eventos para promocionar la marca y presentar nuevos productos y fidelizar a clientes y partners) para centrarse más en el marketing 2.0, es decir, el marketing online, propio de la publicidad en Internet y en las redes sociales. Tanto es así, que las cifras de inversión publicitaria en Internet en España no dejan de crecer año tras año. De hecho, en el año 2012 la inversión publicitaria en Internet creció un 12,6%, alcanzando la cifra de 899,2 millones de euros, convirtiéndose ya en la tercera actividad por volumen de ingresos (sólo superada por la TV y el sector del cine y el vídeo), superando por primera vez la inversión que destinan las empresas a anunciarse en la prensa escrita.

Teniendo clara esta tendencia, hay un error que muchas empresas y pymes están cometiendo y es destinar todos sus recursos a una estrategia sólo de marketing online, nada de invertir en acciones de comunicación y publicidad tradicionales. Parece que eso ya no vale. Muchas de estas empresas, han creído que por actualizar todos los días su FanPage de Facebook o tuitear a todos horas iban a vender más. Craso error. Cualquier acción de marketing, ya sea off u on line, busca realizar el efecto de amplificar la marca, de dotarla de una mayor presencia. Cautivar al mercado es algo que tienen que conseguir los productos y servicios de esa empresa, ya sea por su valor diferencial con la competencia, calidad, precio, satisfacción y capacidad de generar experiencias únicas, que permitan que los clientes vuelvan a comprar otra vez o que se conviertan, por ejemplo, en fanboys de marcas que todos tenemos en mente.

Si el emprendedor va a realizar una estrategia de inversión en marketing on line ajustada a su presupuesto y tamaño, debe tener claro que no puede desligarla de una apuesta en marketing off y on line, y que ambas deben trabajar bajo el paraguas de una estrategia global. Cada una de ellas utilizará sus recursos, lenguaje y forma de llegar a la audiencia. Además, esta estrategia global debe ahondar en las mismas claves de creatividad e innovación que el emprendedor aplica en el día a día a su proyecto, de forma que pueda sorprender a la audiencia y a los potenciales clientes. Las rutinas son muy peligrosas en las estrategias de marketing, se corre el riesgo de aburrir y cansar a la audiencia. A su vez, el emprendedor debe tener claro los tiempos y plazos para conseguir sus objetivos, ya que los expertos estiman que cualquier inversión en marketing online para ser exitosa necesita un plazo aproximado de seis meses a un año.

Somos seres sociales, que nos dejamos aconsejar por la gente que nos rodea: amigos, compañeros de trabajo, familia. A ellos les contamos lo que nos compramos, lo mal que nos funciona el móvil, nuestros viajes, cómo va el coche nuevo o qué tal nos atendieron en el restaurante que nos aconsejaron. De ahí, radica el éxito del crecimiento del marketing on line. “Puedes comprar la atención (publicidad). Puedes pedir atención a los medios (relaciones públicas). Puedes ‘incordiar’ de vez en cuando a la gente para lograr atención (ventas). O puedes ganar atención creando algo interesante y valioso y publicándolo después gratis en internet” (David Meerman Scott, especialista en marketing).