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Cuando tu startup se convierte en empresa

Cuando tu startup se convierte en empresa

Las startup son emprendimientos sustentados sobre modelos de negocio innovadores con una fuerte base tecnológica. Suele tratarse de proyectos con una elevada posibilidad de crecimiento y escalabilidad y se destacan por ser capaces de ofrecer soluciones a un gran grupo de usuarios pertenecientes generalmente a un nicho poco explotado. Muchas startups son consideradas inversiones de riesgo ya que suelen adentrarse en mercados nuevos y muy cambiantes sin embargo, en caso de éxito tienden a ofrecer márgenes comerciales muy altos.

En las startup encontramos las siguientes fases de su ciclo de vida:

  1. Seed Stage. Punto de inicio en el que el equipo desarrolla el producto o servicio.
  2. Early Stage. Se lanza el producto al mercado y hay una base de clientes que lo adquiere.
  3. Growth Stage. Donde la startup comienza a estar posicionada y comienza a optimizar los productos y servicios.
  4. Expansion Stage. La startup se amplia para llegar a nuevos mercados y segmentos.
  5. Exit. El ciclo de vida de la startup empieza a finalizar para convertirse en una empresa/negocio en toda regla. Es el momento de tomar decisiones con miras a la venta o fusión pero manteniendo la independencia. Hay dos tipos de vías, la venta de la startup a una gran firma o la salida a bolsa.

¿Qué cambia en la startup cuando se convierte en empresa?

Los cambios más tangibles son los relacionados con el volumen y el tamaño, lo que implica tener que adaptar varios procesos y profesionalizar las operaciones y la gestión interna.

Un mayor número de empleados y mayor número de operaciones obliga a estructurar un nuevo organigrama empresarial donde queden perfectamente asignadas las funciones. El equipo, las personas y los procesos, al igual que ocurría en la startup, son claves para el éxito de la empresa.

Cuando se da este salto estructural, es importante saber beneficiarse de las ventajas del crecimiento, pero sin dejar atrás algunas de las características propias de las startup que propiciaron el crecimiento como son, la agilidad y capacidad de adaptación a entornos cambiantes y sobre todo el interés por innovar.